Cuando uno desea escribir, debe escribir. Sino Inspiración puede escapar, y vaya a uno a agarrarla de sus piernas que tan rápido corren impidiendo que pueda alcanzarla. Y me deja sola, sin ninguna compañía, y sin ella no sé que hacer, me quedo mirando a un punto fijo en mi blanca pared que esta blanca con mi mente desde que ella escapo. Aún peor es cuando no aparece en todo el día, o en semanas enteras lo cual es terrible. Yo pienso en ella, querida inspiración, que me ayuda a crear una obra como si hubiera salido de mi propio vientre, cuando en realidad es ella la responsable.
Por favor no te vayas Inspiración! No me dejes sin aire con ese instinto materno que yo ejerzo sobre vos y no puedo controlar. Amo tanto cuando aparecer y pintas palabras sobre aquellas hojas de papel donde te encanta reposar y te sientes tan cómoda. Te siento tan frágil cuando me miras de aquél cuaderno esperando que yo sonría, orgullosa de que estas ahí en cada frase y tu alegría termina cuando pongo mi firma al final de la hoja fechando además el momento en que brillaste sobre aquél papel.
Inspiración, no escapes más! Sé que a veces te enojas cuando tacho o cierro abruptamente el cuaderno exigiéndote más, pero finalmente volves y con nuevas palabras, y nuevas metáforas, y nuevos destellos que iluminan aquella hoja cuando la leo. Soy tan exigente con vos Inspiración, pero cuando lo pienso sé que no necesito más de vos, porque vos sos mi sonrisa. Gracias Inspiración.
Maga
(En revisión)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario