Faltaba algo para completar el caos completo con aquella discordia y que por fin se desatara aquél acontecimiento irremediable. ¿qué era? A veces me preguntaba si un acontecimiento tan pequeño, una simple pizca de realidad podía lograrlo o si acaso era la dosis más alta de irrealidad que lograra abstraerme de todo planteamiento establecido hasta acabar con la superficie de mi mente.
Era una caída libre hacia lo desconocido, pero saber cuando saltar, quien me daría el empujon o que había al final de aquél salto eran cosas que aún no sabría.
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