Es un cortocircuito constante de pensamientos enfrentados una y otra vez. Siquiera al dormir puedo escapar de ellos. Dejame volver a la luz! Dejame respirar el aire que no encuentro aquí! Quiero gritar y que me escuches, pero aquella voz no sale y estoy muda, y estoy sorda porque no me permito escuchar a nadie a menos que seas vos.
Rescátame, no quiero volver a ser la misma pero no quiero quedarme sola en el camino.
Miráme, demostrame que puede existir algo y que nunca podríamos ver con los ojos ciegos.
Quiero saltar a la otra orilla, porque aquí estoy sola, porque no me sirve todo aquello que aprendí si no puedo compartirlo con alguien.
Y qué loco es todo esto! Como después de tantos años de tapar con un manto los conflictos existenciales salen a la luz tarde o temprano ¿y como evadirlos una vez que el velo ha caído y se exponen como una gran obra recién creada y aclamando atención? Pero, ALTO! Estoy pensando, estoy DESentendiendo para poder de una vez convencerme. Sí, CON-vencerme y así de una vez poder sacar la bandera y conquistar mi propio ser.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario