No ir ni para atrás ni para delante, estar estaqueado en el mismo lugar.
Llorar, pensar y reír como si fueran actos obligatoriamente consecutivos.
Entender que no hay vuelta y aún así enrroscarse y terminar completamente mareado.
Resignación y esperar algún milagro.
Rechazar el amor y aún así esperar el amor.
Recordar constantemente el pasado y aún así aspirar al olvido en un anhelante futuro.
Decepcionarse de mil formas y creer en aquello dos mil veces más.
Mirar y pretender no ver.
Querer y expresar odio.
Callar y querer gritar.
Soñar y aspirar realidad.
Alejarse y pedir cercanía.
Vos que no existís y seguís aquí.
y yo que ya no soy, no por mi, no por vos sino por una indispensable contradicción.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario